El poder de UNO: Un voluntario en Lusaka inspira a una comunidad desesperada

Los voluntarios como John Mukange son indispensables para el trabajo que nuestros colaboradores hacen posible. 

La inspiración llega de muchas maneras: por medio de la gente, el arte, la ciencia o la naturaleza. A veces, hasta el origen de las palabras tiene la habilidad de provocar maravilla y acción. En este caso, la etimología de “inspirar” puede ser inspiradora. Viene de la palabra en latín que significa “respirar o espirar”, y se refería originalmente al acto de impartir una verdad o idea a alguien.

El impartir nuevas ideas es una de las maneras en que Children International ayuda a empoderar a las personas. Sembramos posibilidades, las irrigamos con oportunidades, agregamos gente compasiva y vemos una transformación. Ya sea que ayudemos a niños, padres, comunidades o nuestros colaboradores, buscamos darles a los demás la habilidad de superar y luchar contra la pobreza.

Un grupo de héroes que no son reconocidos por su esfuerzo tanto como deberían serlo son los voluntarios de Children International. Somos afortunados de contar el apoyo de aproximadamente 9 mil personas dedicadas que realizan trabajo indispensable en las comunidades en todo el mundo. Dado lo imposible que es para nosotros contar la historia de cada uno de estos voluntarios, presentamos el caso de alguien que personifica el poder y la inspiración de lo que es ser voluntario de Children International.

John muestra su gran sonrisa

John es una fuente de inspiración para todos, y prueba de que una persona puede tener un enorme impacto.

John Mukange se ofreció ayudar como voluntario a la agencia de Children International en Lusaka, Zambia, antes de que ésta abriera sus puertas por primera vez. Él fue uno de los primeros ocho voluntarios en 2003, año antes de que iniciáramos nuestros programas. “Me hice voluntario para ayudar a mi comunidad”, dice John, refiriéndose en particular al hecho que la venta y el consumo de drogas estaban tragándose muchos jóvenes. “Hasta la policía no viene a socorrer a la comunidad”, añade él.* “Temía por mis hijos. Para mí, todos estos niños (en la comunidad) son como mis hijos”. John nos dice que cuando se enteró de los programas siendo ofrecidos, él quiso participar de inmediato porque se ha comprobado que los servicios y beneficios que ofrecemos combaten la pobreza. “Quería vincular a personas con esos programas”, dice él.

John muestra su gran sonrisa

“Me di cuenta de que dependía de nosotros cambiar esta comunidad”, dice John, “al proteger a nuestros niños”.

John vive y apoya como voluntario en Chibolya, una comunidad sumamente empobrecida en la ciudad de Lusaka donde él es bien conocido y su firme presencia es alentadora. Albert Mundiya, un miembro de la comunidad que ha conocido a John durante muchos años, nos recuerda que John es prueba viviente de que una persona puede dejar una huella marcada. John incluso ha ayudado a Albert personalmente: “Los consejos de John ayudaron a fortalecer mi matrimonio, y hoy tengo una familia más unida”, dice él. “John también formó un grupo que ayuda a que los jóvenes fuera del ámbito escolar y las madres adolescentes vuelvan a estudiar. El grupo también motiva a los padres y guardianes a ser más responsables con sus hijos”.

Albert dice también que John ha ayudado a que muchos residentes de Chibolya dejen de beber alcohol y consumir drogas. Albert lo resume de la siguiente manera: “El Sr. Mukange es un buen líder que sabe acoger a su gente y es muy alentador”.

La gran sonrisa de John refleja su gran pasión por su trabajo como voluntario de CI.

John ha presenciado numerosos cambios duraderos en los 12 años que Children International lleva ofreciendo sus programas en Lusaka. “Los niños que estaban desnutridos”, dice John, “se han recuperado y se encuentran bien de salud después de pasar por el programa de nutrición. Otros que estaban fuera del ámbito escolar han terminado sus estudios”. En Chibolya, estamos comenzando a ver la primera generación de apadrinados ingresar a la universidad. John fue un factor influyente en estos logros. “Uno de los niños que inscribí en el Programa hoy estudia agricultura en la universidad”, dice John con el orgullo de un padre.

“Realmente necesitaba una plataforma para ayudar a educar a los miembros de la comunidad”, nos cuenta John, “y Children International me dio esa oportunidad”.

*El vivir en comunidades donde la policía se rehúsa a entrar, denominadas zonas rojas, es una cruel realidad en algunos de los lugares donde trabajamos en el mundo. Conozca más sobre estas zonas en este video.)

 Fotos y apoyo investigativo por Audrey Hamayanda, Coordinadora de comunicaciones, Zambia.