México: un país caleidoscópico

una vista más completa de MÉXICO, SU TIERRA Y SU GENTE

Arte callejera extravagante proclama, “El color de nuestras calles” (izquierda). Y una niña goza de las celebraciones de independencia, mostrando con orgullo los colores de la bandera mexicana.

Si tuviera que describir a mi país en una palabra, creo que sería diversidad.

De punta a punta nuestro México es tan diverso. Es más, en un mismo estado te encontrarás diversos y opuestos climas, paisajes, comidas, actividades por hacer… ¡vaya! hasta diversos acentos al hablar pue´.

México es un caleidoscopio. Una simple y sencilla mezcla de formas y colores que embonan perfectamente y al final parecen una obra de arte.

Y no le exagero sólo por ser originaria de este sitio. Como en cada rincón del mundo, este país tiene sus propios monstruos, pero simplemente hoy quiero mostrarles una percepción de otra estampa de mi país.   

Saturado con prácticamente cada matiz de color, México también ofrece una amplia gama de paisajes, climas, gente y culturas.

El México que conozco

México no es ese lugar amarillento que muestran en las películas. Aquí abundan los colores: los verdes de sus bosques, una gama de hermosos azules entre sus mares y el cielo, rosas intensos en sus buganvilias que adornan sus calles, amarillos, morados y naranjas de sus grandes árboles de jacarandas, hasta un arcoíris completo sobre las faldas de un buen baile folclórico acompañado de mariachi.

Encontrarán grandes edificios modernos, muy corporativos, y de pronto, si se vam al centro de los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara, parece que recorrieron años luz en el pasado, pues su aspecto colonial está en cada rincón.

El centro histórico de la ciudad de Guanajato, cuyo estado del mismo nombre limita con Jalisco.

Aquí no solo tenemos municipios, sino también “pueblos mágicos”: sitios denominados así porque parece que se encapsularon y lograron preservar la influencia del pasado prehispánico, el periodo colonial y sus tradiciones ancestrales. Son sitios realmente pintorescos llenos de nuestro legado histórico, cultural, arquitectónico, natural y gastronómico que no pueden pasar desapercibidos en la agenda de los turistas.

Tan solo en Jalisco tenemos 9 de los 132 que existen con esta etiqueta en México: 

  • Ajijic
  • Lagos de Moreno 
  • Mazamitla 
  • Mascota 
  • San Sebastián del Oeste 
  • Talpa de Allende 

 

  • Tapalpa 
  • Tequila
  • Tlaquepaque 
  • Chapala (No oficial)    

Yo, que no soy turista, me encanta ir a cada uno de ellos a disfrutar de su diversidad. De hecho, es mi actividad favorita: visitar pueblitos mágicos y tomar aire sin smog y muchas fotos. Siempre me traigo una foto de sus kioscos.

Una inmersión de los sentidos  

México no es ese desierto donde pasa una bola rodante. Aquí hay mucha vida, vida hasta en lo que se respira: aroma a café o a cacahuates tostados, a guayabate a tierra mojada.

Y algo en lo que tendría que hacer una lista kilométrica para hablar de su variedad, es en su gastronomía. Pero nada de lo que le describa se acercará un poco a la gran experiencia culinaria que su sentido del gusto podrá vivir si prueba unos chilaquiles, gorditas de chicharrón, un buen pozole, unos tamales, unos tacos de carnitas de cerdo o, si viene a mi tierra natal, una deliciosa carne en su jugo y una jericaya en el postre.

El pozole es uno de muchos platos auténticos y deliciosos que le recomendamos probar en México.

México es más que la violencia de la que se habla en los medios

Su gente es, por mucho, más valiosa, inteligente, amable, bondadosa e interesante de lo que se muestra mediáticamente.

Aquí puede servir un gallo como despertador, la campana del camión recolector de basura, la canción del vendedor de gas o agua purificada. Aquí no nos complicamos mucho; resolvemos con lo que tenemos. El ingenio de un mexicano llega a niveles de comedia involuntaria. Quizás por eso nos describen tan alegres.

En fin, tendría que estar usted aquí y disfrutar lo más que le permita el tiempo. Lo invito a mi país. Lo invito a venir, usar todos sus sentidos e ir formando su propia estampa mexicana.  

Conozca a Denise Paola Gil

En un lugar donde todos tienen formas distintas de percibirte, es difícil definirse.

Lo que no cambia es que soy Paola Gil, una mujer de 32 años, hija mayor de una familia de cuatro hijos. Soy madre de una niña maravillosa a quien hemos llamado Victoria.

Comencé mi travesía con CI cuando era una joven de 25 años y, hasta el día de hoy, sigo sintiéndome como una eterna aprendiz en el arte de la comunicación. Tengan por seguros de que siempre buscaré captar con todos mis sentidos aquellas historias que la vida me permita conocer y contar.

Lo que más me gusta hacer es contar historias. ¿Por qué? Porque eso es lo que somos. Los seres humanos nos definimos y construimos con historias y experiencias. Las historias realmente nos hablan y cuando están bien comunicadas, esas historias dan lugar a un sentimiento compartido de conexión, y también nos permiten ver el mundo —y a nosotros mismos— con un poco más de claridad.

Comentarios

chelaka
jul 21, 2023

A magical place of earth, especially the beautiful children I sponsor from Mexico. I see… very familiar "bougainvilleas" took me right back to my childhood memories in Sri Lanka, my birth country.

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