Hora por hora: La visita de padrinos une a dos familias

¿Cómo es visitar a su apadrinado? Lea más acerca de esta aventura conmovedora en la próxima edición de nuestra revista Jornadas. Aquí le ofrecemos más sobre la historia de una familia que visitó a sus niños apadrinados.

La familia Bravo —los esposos Warren y Cynthia, y su hija Lauryn Isabella (“Bella”)— han visitado a sus cinco apadrinados en Quito, Ecuador varias veces durante los últimos 6 años.

Durante su visita en 2014, el día comenzó en el centro comunitario que atiende a los niños, donde se divirtieron abriendo regalos que los Bravo les trajeron de Estados Unidos.

Luego, las familias fueron a almorzar a Tony Roma’s. Los niños nunca habían probado hamburguesas o pizza, así que Bella les ayudó a familiarizarse con estas comidas estadounidenses corrientes.

Sponsor and kids posing in front of community center.

Los Bravo gozan la experiencia de ser padrinos a tal grado que desde su visita a Quito en 2014 han apadrinado otros cuatro niños, para un total de nueve.

Los niños apadrinados de la familia Bravo posan con Bella.

Uno de los momentos más memorables de la visita fue la entrega de regalos. Cynthia dice que ella hace las compras meses antes de visitar a sus apadrinados.

Warren y Miguel comparten una sonrisa.

Warren muestra uno de los regalos para Miguel, quien parece estar muy emocionado. (De hecho, Miguel anduvo puesta la camiseta durante el resto del día). 

Boy enjoys a trip through the supermarket.

Por lo general, las visitas de padrinos incluyen ir de compras. Los Bravo les compraron a sus apadrinados alimentos básicos como arroz, frijoles, leche en polvo y productos enlatados. 

Man helps kids with menu decisions.

Ya que los niños jamás habían comido hamburguesas o pizza, ellos solicitaron la ayuda de los Bravo para pedir —y comer— sus platos de comida.

Cynthia ayuda a Nicole con una actividad.

Al igual que cualquier mamá, Cynthia ayudó a los pequeños a pedir algo de comer.

Bella y Jeremy, a punto de comer.

Bella les enseñó a los niños la mejor manera de devorar una hamburguesa.

“Los niños jamás habían visto una hamburguesa o una pizza”, dice Cynthia. “Mi hija les estaba enseñando cómo sostener una hamburguesa. Les encantó”.

Warren y Nicole se dan un abrazo de despedida.

El decir adiós es la parte menos favorita de la visita para todos. Puede que vivan a miles de kilómetros de distancia, pero los niños ya añoraban el momento en que volverían a ver a sus padrinos.

Los niños le dan a Bella un último abrazo antes de despedirse.

Bella recibe un último abrazo antes de partir. Los abrazos calurosos son multiculturales, al parecer. ¡No se necesitan instrucciones ni traducciones!

Una despedida pero no un adiós

Cynthia dice que para ella, su esposo y su hija el haber conocido a estas familias fue una experiencia muy emotiva, sobre todo la despedida: “Cuando llega la hora de partir, ahí es cuando me pongo a llorar”, confiesa Cynthia.

No obstante, la visita intensificó la dedicación de los Bravo a sus apadrinados. El ver con sus propios ojos el impacto que están teniendo les llevó a apadrinar otros cuatro niños. Es más, ellos volvieron a Ecuador para visitarlos este verano.

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