Un futuro que el apadrinamiento construyó

makeshift stove outside home

Una estufa improvisada se encuentra justo afuera de la casa.

En un barrio empobrecido en la región filipina de Bícol, una choza se encuentra al lado de un arrozal.

“Bienvenidos a nuestro hogar”, dice Catherine, madre de Clowie Mae, de 3 años de edad, mientras nos lleva a mí y a un voluntario de Children International a una deteriorada estructura rodeada de lodo.

Al entrar a la casa, el olor a madera quemada emana del fogón afuera. Un pollo cloquea al pasar.

La casa usa lamas de bambú para las paredes; el techo está hecho de láminas metálicas oxidadas, lona desgastada y hojas de coco. Lonas y láminas de metal cubren una letrina.

Desde afuera, uno nunca creería que este lugar, hoy el hogar de una familia de cuatro, solía ser una pocilga.

“Esto es todo lo que tenemos”, dice Catherine. “La vida ha sido dura”.

Una vida llena de dificultades para esta familia filipina

Esta madre, de 22 años de edad, depende completamente del salario de su esposo, quien trabaja como ayudante en una ferretería. Su familia subsiste con 1,500 pesos filipinos —aproximadamente US$29— al mes.

Es casi imposible llegar a fin de mes.

La familia sale a buscar comida y muchas veces se ve obligada a comprar artículos a crédito en una tienda local. “Pagamos lo que debemos cuando podemos con lo poco que gana mi esposo”, dice Catherine.

Como si una vida tan precaria no fuera poco, la salud de Clowie es aún más preocupante: ella y su hermano menor están creciendo enfermos.

Clowie, de 4 años de edad, en frente de su casa, anteriormente una pocilga que pertenece a un terrateniente italiano.

Un futuro esperanzador en ciernes

Esa era la vida de la pequeña Clowie hace unos tres años. Su caso como una niña no apadrinada fue mi primer encargo con Children International en 2014.

Hoy tiene 6 años de edad y fue inscrita en el programa de apadrinamiento de CI.

La niña que veo ahora es muy diferente de la pequeña que conocí hace años.

Ya no está cubierta de picaduras de insectos y heridas en sus pies. El temperamento gruñón y desnutrido ha desaparecido. Ella se ha transformado en a una niña alegre y saludable que salió de su propia habitación —en la nueva casa de la familia— para recibirme.

La conexión que Clowie tiene con Children International le ha dado a su familia una vida que habría sido imposible hace sólo unos pocos años.

Ella participa en NutriServe, el programa de suplementación alimentaria y educación nutricional de CI Bicol. A través de éste, ella tiene acceso a alimentos nutritivos que le ayudarán a crecer más fuerte y con una proporción adecuada entre altura y peso.

Los niños con acceso limitado o nulo a los servicios de salud muchas veces enfrentan un futuro sombrío. Los problemas de salud graves y costosos pueden sumir rápidamente a las familias en la pobreza. Por eso, la salud es una de las áreas de enfoque de Children International, para ayudar a que los niños y jóvenes tengan la oportunidad de prosperar el día de mañana.

Antes, su familia no tenía acceso a medicamentos, pero ahora recibe los mismos servicios médicos que CI ofrece a sus 26 mil niños apadrinados en la región filipina de Bícol. Además, ella visita al dentista en el centro comunitario de CI para hacerse exámenes y tratamientos dentales.

El nuevo hogar es mucho más adecuado para la familia en crecimiento. En el fondo se encuentra Megue, el hermano menor de Clowie, con su otra hermana, Mariah.

Hoy, un mejor lugar para crecer

Clowie y su familia vivieron en una pocilga modificada durante diez años.

“Fue duro y lleno de incertidumbre”, recuerda William, el padre de Clowie.

Su casa fue tumbada tres veces por tifones. En cada ocasión, la familia se vio obligada a sacar préstamos de la ferretería donde trabaja William, para reconstruirla. Era una situación que mantenía a la familia de Clowie atrapada en un círculo vicioso de pobreza.

De igual manera, el ambiente en el que vivían no era propicio para criar hijos.

A pesar de todo esto, gracias al apoyo de un generoso donante, Clowie y su familia han sido trasladados a un nuevo hogar en la misma región de Bícol. Hoy viven en una casa de concreto de dos dormitorios.

El generoso donante también le proporcionó a William un padyak—una bicicleta con sidecar que representa un popular medio de transporte en Bícol—. Él lo anda de noche, después de terminar su turno en la ferretería, y puede generar unos 200 pesos filipinos (US$4) adicionales por noche.

Clowie sonríe desde el padyak que un generoso donante le regaló a su familia. Su padre lo usa para generar ingresos adicionales.

La madre de Clowie también ha encontrado un trabajo como niñera de una familia. "A diferencia de antes", dice Catherine, "al menos ahora podemos comprar [a los niños] algunos juguetes para que se entretengan".

William se siente agradecido por los cambios que CI ha hecho posible para su familia.

“Ahora mis hijos pueden jugar en la casa sin peligro ", dice él, agradecido. “Ya no tenemos que dormir en el suelo, y no tengo que preocuparme de ser desalojado".

Por su parte, Clowie está demasiado pequeña para expresar sus sentimientos, excepto

"Cuando crezca, quiero ser enfermera para poder ayudar a niñas como yo".

Busque a niños como Clowie quienes necesitan su apoyo

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Comentarios

diane_hetler
oct 3, 2017

Heartwarming story. So glad Clowie is doing better!

joangraham
oct 4, 2017

God bless you Clowie. Maybe you know my sponsored child Trisha.

n23foster
oct 6, 2017

What a wonderful story. I think I remember your original story several years ago. And what a change Clowie's generous sponsor has made, along with the essential CI services.

dtalmodovar
nov 14, 2017

Beautiful story! God bless you and your family Clowie! You're a beautiful little girl.... and I'm so happy to see how much life has improved for you. One day you'll be the that nurse you dream to be! I'll be praying for you and your family!

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