Peligros en el agua

Foto por Moni Sertel / CC BY 2.0

Tigres, cocodrilos y parásitos

Soma (a la derecha) vive en los manglares del Sundarbans hindú, un bosque silvestre donde el río Ganges desemboca con las aguas saladas de la Bahía de Bengala. Su pequeña aldea teme las fieras que acechan al delta. Sin embargo, las niñas como Soma enfrentan peligros más grandes: pobreza, analfabetismo y parásitos mortíferos.

las aldeas isleñas en el delta de Sundarbans son pantanosas, calientes y hostiles. Es un lugar donde la muerte acecha a diario. Esta área, que extiende desde la India a Bangladesh, es un lugar volátil para vivir. Hay peligro por doquier.

El terror del tigre de Bengala

Soma —apadrinada desde 2007— y su familia no son los únicos afectados por los extremos climáticos que ocurren en el delta. También los animales deben encontrar maneras de tolerar la abundancia de agua, o falta de la misma.

"Durante el verano, las lagunas, los lagos, los ríos y los cauces se secan", dice Soma, de 15 años de edad. "La escasez de agua afecta no sólo al hombre, sino también a las bestias del bosque. Ellas salen del bosque y entran a las aldeas en busca de agua".

El año pasado, el Sundarbans generó mala fama a nivel internacional después de que un tigre agarró a un hombre de una lancha y se lo llevó al bosque. A pesar de que los tigres han sido un peligro para los humanos en la región durante mucho tiempo, los cambios ambientales están creando un gran aumento en el número de ganado y personas matadas por este felino en los últimos años.

Los reportes varían, pero se dice que los tigres han atacado a docenas de hombres y mujeres mientras pescan y recolectan miel silvestre —actividades agrícolas comunes en esta región—. Ha habido años en que los tigres —cuya población local se estima en unos 350— han matado hasta 60 personas en la región.

La invasión de los cocodrilos

Aunque la escasez de agua crea problemas para el hombre y la fauna en la aldea de Soma, la temporada de monzones produce sus propios peligros. Soma dice: "El exceso de agua hace que los lagos, las lagunas y los ríos se desborden. Estas orillas desbordadas traen consigo cocodrilos".

De hecho, semanas antes de nuestra visita, una mujer y su esposo pescaban en el área, cuando un cocodrilo atacó a la mujer y se la llevó.

Los niños de la aldea son muy vulnerables. Cada año, 600 mil niños en la India mueren como consecuencia de la diarrea o la pulmonía causada por el agua contaminada y la insalubridad.

Amenazas invisibles, pero letales

Es difícil imaginar un lugar más hostil para vivir que el Sundarbans, con sus tigres y cocodrilos (más una de las víboras más venenosas del mundo —la cobra—), pero para los niños apadrinados, los animales salvajes no son el peligro más grande.

Las enfermedades, las infecciones parasitarias, el hambre y el analfabetismo representan peligros mucho más grandes para el futuro de los niños y jóvenes. Sin embargo, el apoyo de Children International ha minimizado estos riesgos.

Gita Maiti, una trabajadora social que se enfoca en la salud y nutrición y quien ha colaborado con CI durante los últimos 14 años, dice que la pobreza era extrema antes de la llegada de Children International.

"Cuando Children International llegó con su programa de apadrinamiento", recuerda Gita, "las cosas comenzaron a cambiar. Cada día, los equipos salían a conocer gente, a hablarles sobre hábitos saludables. Luego construyeron pozos entubados [tubos conectados a acuíferos subterráneos] para que hubiera agua potable".

Alpana, la madre de Soma, recuerda cómo era la vida antes de Children International: "Teníamos que caminar lejos para traer agua", dice ella. Era difícil cargar grandes cantidades del líquido. Esta inconveniencia, combinada con el temor de ser atacadas por un tigre o un cocodrilo, obligaba a las familias de la aldea a consumir agua contaminada de una fuente más cercana.

Soma añade: "Lavábamos la ropa en el estanque; ahí nos bañábamos, lavábamos los utensilios, bañábamos las vacas y las cabras, y usábamos el agua para lavar las verduras, el arroz y con esa agua cocinábamos. Debido a esto, padecíamos mucho de enfermedades como la ictericia, malestar estomacal, diarrea y dolores".

Soluciones sencillas, grandes resultados

Los pozos entubados de Children International proporcionaron acceso inmediato a agua más potable, más algunos beneficios inesperados. En particular, estos pozos se han convertido en una fuente de alegría para los residentes del área —un lugar donde las mujeres se reúnen mientras hacen mandados, un lugar recreativo para los niños y un lugar para refrescarse durante los meses veraniegos más calientes—.

Las letrinas representan otra inversión que Children International ha hecho en el área. También hemos implementado lecciones educacionales que se enfocan en la salubridad.

Soma demuestra otro instrumento esencial para tener agua potable: un sistema de filtración doméstico. Su familia usa uno entregado por Children International.

Los jóvenes han tomado el mando de estos esfuerzos al enseñarles a otros residentes de su comunidad sobre los peligros de defecar al aire libre, y las lecciones antiparasitarias han recalcado la importancia de lavarse las manos y otros hábitos higiénicos. Para incrementar la eficacia de estas iniciativas aún más, Children International proporciona filtros de agua a las familias apadrinadas, los cuales ayudan a potabilizar el agua en sus hogares.

Actualmente, los esfuerzos de Children International han ayudado a limitar el riesgo de ataques por animales salvajes, y Soma dice que es una bendición el simplemente sentirse mejor. Alpana, por otro lado, lo ve desde un punto de vista más amplio: "El cambio más importante que ha resultado de todo esto es que nosotros y nuestros hijos no sufrimos de enfermedades transmitidas por medio del agua. Los niños pueden asistir a la escuela sin interrupción. ¡Es un gran gusto y me siento tan feliz!".