Cuando un niño recibe el regalo del apadrinamiento, él o ella se convierte en parte de una amplia red de recursos, lo cual significa que muchas personas le están cuidando. Médicos. Profesores. Nuestro personal de campo. Los voluntarios que conocen a las familias y sus hijos.
Y, por supuesto, el padrino. Todos trabajan para asegurar que cada niño aproveche el apadrinamiento al máximo, que sus necesidades individuales sean abordadas y que cada niño tenga la oportunidad de ser cultivado y de prosperar.
Debido a que cada niño interactúa con alguien que conoce su situación familiar y personal, es más fácil tener un impacto duradero en ese niño. Y lo maravilloso es que es muy personal. Un padrino no está apoyando una causa sólo por creer en ella - sino que está apoyando a un niño en particular. |