Neil Gordon - Visita de Padrino 2006        


Para Zambia con amor
Padrino escribe sobre su experiencia con el apadrinamiento

Al llegar a mi apartamento en la ciudad de Nueva York, hice algunos breves cálculos. Yo había salido de mi hotel en Lusaka, Zambia, el jueves al medio día, hora local. Cuando llegué a mi casa, era mediodía del día siguiente en Nueva York. Con una diferencia de seis horas, esto significa que estuve en tránsito durante 30 horas. Aunque esto fue suficiente tiempo para reflexionar sobre los eventos que transcurrieron en Zambia, y mis esfuerzos de apoyar el programa de apadrinamiento de Children International mientras estuve ahí, me encontré dentro de mi apartamento sin saber cómo expresar mi experiencia.

“¿Cómo te fue en África?” era una pregunta que me hicieron muchas veces durante los primeros días después de mi regreso. Cada vez respondía con algo así, “¡Fue una experiencia increíble!” o “¡Fue realmente impactante!” Yo estaba desesperado por poder decir algo, ya que el apadrinamiento es demasiado importante para mí para no discutirlo con una persona inquisitiva.

Algunas personas mostraban una curiosidad más profunda, preguntando, “¿Te cambió la vida por completo?” Y, porque aún no había encontrado una manera ideal de expresarme, yo no sabía cuál era la respuesta adecuada a esa pregunta.

Ahora estoy listo para responderles que, de hecho, este viaje no cambió mi vida en lo absoluto.

“Para Zambia con Amor” es un pequeño grupo de voluntarios que recaudan fondos para ampliar el programa de Children International en Zambia. Fuimos a Zambia para visitar nuestros niños apadrinados, realizar talleres y un concierto y recopilar información para avanzar nuestros esfuerzos de recaudación de fondos. Los habitantes de Zambia son calurosos, amigables y bellos. El programa de Children International es eficaz, amplio y administrado con gentileza. Al conocer a mi niña apadrinada, Foster, la única cosa sobresaliente además de su timidez es el resplandor que emana de su pequeño rostro cuando sonríe.

Esta lista de experiencias es intensa y significativa. Sin embargo, éstos no son descubrimientos que han cambiado mi vida, puesto que nada de lo que vi me sorprendió. Yo ya sabía que Foster vive en una choza de una sola habitación sin corriente eléctrica, porque Children International me lo informó. Sabía que el 60 por ciento de los habitantes de Zambia está desempleado, porque encontré esta cifra en el Internet. El saber todo esto antes de que partiera me permitió ayudarles mejor al estar allá.

Mi vida no fue cambiada durante este viaje a África. Recibí una foto de Foster al principio de mi apadrinamiento de ella y esta niña no estaba sonriendo. Ella parecía necesitar algo de este mundo. Me di cuenta que yo tenía la oportunidad de satisfacer parte de esa necesidad, y fue en ese momento – al mero comienzo – cuando supe que mi vida nunca sería igual. Cuando alguien me pregunta cómo me fue en África, les diré cuánto esta experiencia ha impactado mi vida.

Sólo que...espero que la vida que sea cambiada sea la de una persona mucho más joven.

Si desea aprender más sobre cómo apadrinar un niño, visite www.children.org/esp.

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